martes, 28 de julio de 2015

Creadores y destructores

Por Javier Callado Cobo (publicado en La Nueva Crónica de León y en http://javiercallado.blogspot.com.es/2014/07/la-atencion-turistica-en-leon.html)

En todas las sociedades hay personas que actúan como lanzadores de iniciativas y, por el contrario, hay otras que se dedican a desincentivarlas. En León somos afortunados porque hay numerosos generadores de propuestas, lo que se traduce en una vida ciudadana nutrida. En compensación, existe un sector de leoneses dedicados a criticar sin más. Este grupo, que ni pare ni preña, tiende a infiltrarse en diversos círculos sin aportar otra cosa que su toxicidad. Por eso es conveniente dedicarles una activa ignorancia.

Viene esto a cuento de la teatralización de las primeras Cortes de León. No han faltado críticas entre esas lumbreras que todo destruyen. No han tenido en cuenta que, si se ha realizado, es gracias al esfuerzo personal de un grupo volcado en rendir homenaje al rey leonés y a lo que supuso aquel acto fundamental. Los trajes, los textos ... todo es obra de voluntarios, con sus recursos personales, coordinados por una cabeza, que tira de todo cargada de ilusión.

No voy a dedicar más tiempo a los escopeteros, que tiran contra todo lo que se mueve. Pero este problema tiene un calado mayor cuando alguno se cuela en las instituciones. Por ejemplo en el pasado mandato del Ayuntamiento de León era un problema conseguir apoyo, siquiera en forma de locales o permisos, para organizar cualquier cosa. Con esas limitaciones se hizo un grave daño a la vida cultural de la ciudad.

En el mandato actual se están dando signos poco esperanzadores. Llega a mis oídos que hay alguien pensando en combatir las despedidas de soltero de los fines de semana en León. Y la persecución de Arty, el acordeonista de la calle Ancha, por el ayuntamiento no tiene ni pies ni cabeza. Las calles de León, que es una ciudad de ocio, deberían servir de escenario a músicos y artistas. Esta urbe es una referencia para la diversión en muchos lugares de España y hay que convertirla en un foro de exhibiciones y actos. Hay que aprovechar cada iniciativa privada y pública. Me pregunto si esa lumbrera ha definido qué va a hacer para incrementar aún más la afluencia de visitantes a la capital antes de ejecutar movimientos contra ciertos segmentos del turismo.

El ayuntamiento de una ciudad en declive necesita propuestas, no prohibiciones. Y en una ciudad en decadencia restar algo es un pecado imperdonable. Por eso León requiere su propio plan de turismo, en coordinación con el plan provincial y con el de vuelos del aeropuerto. Hay que centrar los esfuerzos y dar cauces a la actividad ordenadamente. Y alguien debería poner coto a las nuevas ocurrencias que nada aporten.

1 comentario:

  1. cuanta razón......nos sobran ineptos gobernando... ..pero tenemos gente genial que tira del carro, aún a título particular....

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