jueves, 25 de mayo de 2017

La patraña del viaducto que salvaría Lancia

Por  David Gustavo López, Investigador y Escritor (publicado en Diário de León el 23.05.2017 - http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/patrana-viaducto-salvaria-lancia_1162468.html)

¿Qué pasa en esta provincia? ¿Qué pasa en este país? No es normal que todos los días los ciudadanos de a pie tengamos que estar levantando la voz porque algo de nuestro Patrimonio se ha destruido, lo están destruyendo o lo piensan destruir. ¿Es que los ciudadanos hemos de convertirnos en vigilantes de las actuaciones de la Administración del Estado, es decir, de quienes teóricamente son nuestros representantes y nuestra salvaguardia?

Esto se ha convertido en un sinvivir, en una lucha contra los intereses de quienes defienden nuestros intereses. ¿Qué pasó con los Principia? ¿Qué con ad Legionem? ¿Qué con Marialba? ¿Qué con la muralla de León en Conde Rebolledo? ¿Qué con la plaza del Grano? ¿Qué con el monasterio de Santa María de Nogales? ¿Qué con el monasterio de Sandoval? ¿Qué con el castillo de Alba? ¿Qué con los 48 monumentos y edificios singulares de la provincia leonesa que Hispania Nostra tiene incluidos en la Lista Roja, siendo esta cifra la más alta no solo de Castilla y León, sino de España?

Algo va mal, muy mal. Mientras sea el ciudadano de a pie quien tenga que supervisar las actuaciones de la Administración, no solo en el campo del Patrimonio sino en tantas otras cosas, por no decir en todas, es señal de que el sistema no funciona o de que, más bien, funciona al revés.

Ahora es de nuevo el yacimiento astur-romano de Lancia, concretamente de Sublancia, de ese que durante años estuvo sumido en agria polémica por las obras de la autovía León-Valladolid, que pretendían sepultar hallazgos arqueológicos de primera magnitud, edificios y elementos de los primeros siglos de nuestra era que los más prestigiosos historiadores y arqueólogos calificaron como únicos en España —«nos ha sorprendido por el tipo de arquitectura y su variedad», decía en El País el fallecido catedrático de Arqueología de la Universidad de Salamaca Jesús Liz Guiral—. Pero se consiguió el acuerdo; la plataforma Salvemos Lancia se echó al monte —por desgracia es la única solución con demasiada frecuencia—, consiguió que las obras se paralizasen y que la Comisión de Patrimonio Cultural de Castilla y León —por inoperancia de la de León— ordenase reformar el proyecto del tramo que atraviesa esta zona de Sublancia, entre Villamoros y Mansilla, a no más de trece kilómetros de la ciudad de León, que el ministerio de Fomento solucionó elevando sobre pilares un tramo de un kilómetro, de tal forma que los restos arqueológicos se librasen de ser arrasados y pudiesen ser puestos en valor y abiertos a la contemplación de estudiosos y al turismo cultural, cada día más numeroso y, además, junto con la naturaleza, el único al que puede aspirar la provincia de León.

Pero el gozo en un pozo. Otra vez quienes hemos designado para administrarnos se han aliado con no se sabe quién —vamos a terminar creyendo en un terrenal ‘Ojo que todo lo ve’— y parecen haber urdido un plan para que el paso elevado, que solo iba a tener dos puntos de apoyo, sea un ciempiés provisto de extensas cimentaciones que todo lo arrase, hasta límites peores a los del primer proyecto, porque antes los restos arqueológicos de Lancia quedarían ocultos para varias generaciones, pero ahora ya ni siquiera habrá generaciones para ello porque casi todo se habrá ido al vertedero. Y, para más inri, para conseguir tan bendecida destrucción, los contribuyentes habremos pagado un extra de quince millones de euros.

De contra natura podemos calificar lo que está ocurriendo. Las propias administraciones —la central realiza la obra y la autonómica es la competente en la protección del Patrimonio Cultural— parecen incumplir la Ley 12/2002 del Patrimonio Cultural de Castilla y León que ellas mismas han dictado, en cuanto a la obligación establecida para los poderes públicos de «garantizar la conservación, protección y enriquecimiento del Patrimonio Cultural», considerándose infracción muy grave «cualquier acción u omisión que conlleve la pérdida, destrucción o deterioro irreparable de los bienes declarados de interés cultural». Artículos que los responsables deberían tener grabados a fuego, dado que el yacimiento arqueológico de Lancia, incluyendo la zona afectada de Sublancia, fue declarado Bien de Interés Cultural por la propia Junta el 3 de noviembre de 1994.

La verdad es que para este viaje no hacían falta alforjas.

domingo, 21 de mayo de 2017

Ah, Valladolid

De  Miguel Paz Cabanas (publicado en Diario de León el 17.05.2017, http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/ah-valladolid_1161070.html)

Tengo un amigo que se toma a chota una de las principales obsesiones del pueblo leonés. Cuando alguien, en medio de una reunión, expresa su enojo o malestar por cualquier motivo (un hijo que no da un palo al agua o una suegra insoportable, por ejemplo), mi amigo carraspea levemente y, con voz profunda, casi cavernosa, sentencia: «La culpa siempre la tiene Valladolid».

El humor de mi amigo no siempre es correspondido, pero a mí esa frase me hace mucha gracia. A lo mejor, pensará más de uno, es porque yo he nacido en Bilbao, pero teniendo raíces babianas creo que no tiene mucho que ver. Aunque lo cierto es que ya va para treinta años que me largué de allí (qué escalofríos suscita el paso del tiempo) y que fue precisamente la atmósfera irrespirable y rancia del nacionalismo lo que me impulsó a irme del País Vasco. Sin contar que fui testigo accidental de los años de plomo, mientras una sarta de hipócritas o trastornados convertían esa hermosa tierra en un batzoki enorme y siniestro. En fin, pásemos página... sin dejar llevarnos por el olvido.

No negaré, sin embargo, que con el paso de los lustros también yo he acabado por advertir en más de un conflicto de intereses la larga sombra de Pucela. Para quien trabaja en la administración pública, ese es el pan nuestro de cada día: ¿Hace falta llevar a cabo más gestiones? Llamad primero a Valladolid. ¿No nos ingresan la subvención? Mira a ver si te dicen algo en Valladolid. ¿Podemos dar por cerrado el expediente? Espera a que lo confirmen en Valladolid. Valladolid acaba transformándose en una sede poderosa y lejana, un poco a la manera de los torreones en los desiertos de Buzzati, bajo cuyo yugo se dirimen los asuntos más banales que se puedan concebir. Hasta el punto de que uno acaba imaginándose a sus funcionarios como seres incorpóreos, criaturas replegadas y filosas que supervisan y regulan las miserias que limitan a los demás hombres, especialmente si estos viven en León.

A estas alturas, quien tenga suficiente edad para recordar cómo eran León y Valladolid (una región próspera frente a un cascajal de adobe) antes de la puesta en marcha de las comunidades autónomas (majadería suprema que enfangó este país durante décadas), llegará a la conclusión de que a los leoneses les han tomado miserablemente el pelo. Dicho esto, no seré yo quien dé pábulo a quienes, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (nunca mejor dicho), manipulen ventajosamente las emociones de la gente, que luego pasa lo que pasa y nos salen salvapatrias por doquier. Pero, para que no se me acuse de tibieza, puestos a elegir entre tanto buitre calvo y retórico, mejor inclinarse por una animal rugiente y melenudo: león solo, bien se lame.

viernes, 5 de mayo de 2017

"Ahora caigo": La primera universidad de España fue la de Salamanca

Por  Alicia Valmaseda Merino, Coordinadora y Portavoz de ComunidadLeonesa.ES

Correo dirigido al programa de Antena 3 "Ahora caigo" (jsalsoba@antena3tv.es, viveconectado@antena3tv.es, angel.alonso@antena3tv.es, webmaster@antena3tv.es) en relación con su programa del día 3 de mayo de 2017:

En su programa "Ahora caigo" de ayer, dia 3 de mayo, hicieron la siguiente pregunta: ¿En qué ciudad se creó la primera UNIVERSIDAD de España? Y la respuesta que Uds. daban era "Palencia", lo que nos produjo asombro y desazón puesto que o la pregunta está mal planteada, o la respuesta es incorrecta.

Si a lo que se refieren es al Studium Generale cuya fundación por Alfonso I de Castilla (ya que es incomprensible que se llame VIII al rey que lleva un determinado nombre por primera vez en la historia de cualquier reino) se produjo entre 1208 y 1212, nos encontraríamos ante la primera institución superior de España pero nunca ante la primera universidad porque para que tuvieran el reconocimiento 'oficial' era preciso que, junto a algún documento fundacional expreso del que no se habla para Palencia, hubiera una bula papal que, en este caso, no se dio hasta el año 1263.

Sin embargo, en 1218, Alfonso VIII de León (llamado erróneamente IX ya que por una simple cuestión matemática, al VII, El Emperador, sucede indefectiblemente el VIII) creó las Scholas Salamanticae" que, como Studium Generale fue el segundo de España, sin embargo, fue reconocido como universidad por Alfonso El Sabio en 1254 y en 1255 por el Papa Alejandro IV mediante bula pontificia que reconoció la validez universal de los títulos en ella concedidos y le dio el privilegio de tener sello propio, lo que la convirtió en la PRIMERA universidad de España porque, nuevamente, por simple cuestión de matemáticas, 1254/1255 son anteriores a 1263,

Así pues, agradeceremos rectifiquen el error cometido y esperamos que en el futuro no se produzcan estas situaciones, máxime teniendo en cuenta que nos encontramos antes un programa cultural de divulgación por lo que expandir errores sólo puede conducir a un desprestigio de su programación.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Saber y Ganar: Castillos de... ¿Castilla?

Por  Alicia Valmaseda Merino, Coordinadora y Portavoz de ComunidadLeonesa.ES

Correo dirigido al programa de RTVE "Saber y Ganar" (saberyganar@rtve.es) en relación con su programa del día 1º de mayo de 2017:

Nos referimos a su programa, del día 1º de mayo, en el que el primer tema a tratar fue "Castillos de Castilla" y cual no sería nuestra sorpresa al escuchar que, entre ellos, citan ustedes el Castillo templario de Ponferrada (León) y el Castillo del Buen Amor de Topas (Salamanca) por lo que el título de dicho bloque de preguntas no puede ser más inexacto.

Dejando aparte el hecho de que si estuvieran hablando de la época de construcción y esplendor de dichos castillos, ambos se encontraban en el Reino de León, no en el de Castilla, entendemos que se están refiriendo a la actual división administrativa en la que no se puede hablar de "Castilla" limitando dicho concepto a una sóla comunidad autónoma puesto que la región de Castilla (antiguas Castilla la Vieja y Castilla la Nueva) se encuentra repartida en cinco comunidades autónomas.

En el caso que nos ocupa, concurre además la circunstancia de que la comunidad autónoma de Castilla Y León es la única que lleva en su nombre una conjunción copulativa para denotar que la misma procede de la unión de la Región Leonesa (provincias de León, Zamora y Salamanca), que nunca fue Castilla, con parte de la región de Castilla la Vieja (provincias de Burgos, Soria, Segovia, Ávila, Palencia y Valladolid, tras separarse de ella las provincias de Santander y Logroño, actuales comunidades de Cantabria y La Rioja).

Una conjunción copulativa une y separa al mismo tiempo puesto que indica la existencia de dos partes o sujetos pero lo que, indudablemente, no puede hacer es convertir una cosa en otra. María y José nunca se convertirán en María José y menos aún José pasará a ser María.

En la comunidad autónoma de Castilla Y León conviven DOS identidades que merecen el mismo respeto y consideración y dado que en ningún momento llaman "leonesas" a las catedrales de Burgos, Ávila o Segovia (por poner un ejemplo), no entendemos que para referirse a cualquier monumento leonés, dos castillos en este caso, como son el de Ponferrada y el del Buen Amor, se permitan llamarles castellanos.

Esperamos de un programa cultural como el suyo, una rectificación de su evidente error y agradeceremos sean más cuidadosos en el futuro. Si ya desde su planteamiento las preguntas inducen a error, su máxima de que gana el que más sabe se resentirá de dicha falta de rigor.

La identidad leonesa de ‘Cantábrico’

Por David Díez Llamas, Sociólogo (publicado el 09.04.2017 en Diario de León http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/identidad-leonesa-de-cantabrico_1151959.html)

Me refiero a la película Cantábrico. Su director Joaquín Gutiérrez Acha lo ha dicho con claridad «más de la mitad de esa película está rodada en parajes leoneses». A lo que añade con cierta sorpresa «lo que contrasta con el nulo apoyo recibido desde la Junta de Castilla y León». Ahora cabría preguntarse ¿cuántos de los espectadores que vayan a ver esa película la asociaran con un territorio leonés? No tengo ninguna duda de que la vinculación será mucho mayor con Cantabria, con Asturias, con Galicia… Es decir las comarcas leonesas aportan la «sustancia» (el metraje de la película) pero otros se llevarán lo que son los valores de imagen. Todo ello con la complicidad de unas instituciones que pagamos entre todos, pero que en nada se las deja ver en defensa de nuestra identidad a no ser para tratar de hundirla más.

¿Qué consecuencias tiene todo ello? La identidad no es sólo un sentimiento, sino que tiene repercusiones económicas claras. Por decirlo de algún modo «no se puede vender, lo que no existe». En el caso de que está película estimulase el venir a conocer estos paisajes «cantábricos» ¿Dónde cree el lector que se iría el turista? Más allá de ello también se desarrolla una imagen que luego contribuirá a que en un momento dado esos turistas vengan a visitarnos. Lo que «no existe» es muy complicado que pueda competir con aquellos que ofrecen «paraísos» o «territorios infinitos». Una marca ya sea comercial o institucional lo que busca en un primer momento es notoriedad. Luego ya se tratará de dotar de valores positivos ese conocimiento. En nuestro caso ni siquiera pasamos ese primer corte de «conocimiento y notoriedad».

Esa «anulación» de la identidad leonesa también tiene consecuencias en otros muchos planos de la economía. Es perfectamente conocida la importancia de los valores de imagen en la venta de los productos. El prestigio que alguien pueda asociar a una determinada denominación (Alemania=tecnología por ejemplo) lleva a que se vendan sus productos más fácilmente y también a un precio superior. Ello muchas veces con independencia de la veracidad o no con la que se sustenta esa imagen. En el caso leonés no es tanto que tengamos una imagen negativa como la falta de reconocimiento social en el marco español (de ello es buen ejemplo está película). Tenemos recursos (en este caso naturales) pero se vinculan a otras tierras. Por poner un ejemplo el rodaje de las escenas con osos se produce en tierras leonesas, pero será Asturias quién fomente la asociación de ese animal con su territorio. En consecuencia aquellos que buscan un turismo vinculado a la naturaleza tenderán a irse a Asturias. Ello incluso provoca que en algún caso para tratar de recoger ese tipo de turismo, establecimientos hoteleros ubicados en territorio leonés hayan tendido a promocionarse en los catálogos de turismo como «asturianos». Todo ello con la pasividad habitual de las instituciones.

La película Cantábrico se promociona en diferentes medios. El tráiler en internet lleva 500.000 visitas. En televisión se pueden ver referencias anunciadoras, especialmente en aquellas cadenas que han colaborado en su producción. Hay carteles en vallas publicitarias, en los autobuses, en la Gran Vía de Madrid. Hay entrevistas en radios y periódicos. Sin embargo todo ese esfuerzo de difusión, en el caso leonés se desvanece entre las manos por cuanto muy pocos van a identificar que aquello que van a ver, que esas espectaculares imágenes están rodadas mayoritariamente en León. Duele y aún más que las instituciones no pongan en valor esas señas de identidad leonesa. Podríamos decir que «somos mucho más de lo que parecemos ser». No tengo mayor duda de que la situación sería distinta si la Región Leonesa fuese una de las autonomías que componen el mosaico español. Ello nos daría carta de identidad y es seguro que ello facilitaría la asociación de las imágenes de la pantalla con el territorio donde mayoritariamente se han rodado. Ello además de un valor sentimental tendría un efecto en las economías locales.

Con todo, incluso en este marco autonómico en teoría podría producirse esa defensa. Sin embargo como el propio director (que no es leonés, ni leonesista) reconoce, la promoción de la película se ha dado en cualquier otra autonomía menos en Castilla y León. Diría que la apuesta es más por conseguir que desaparezca cualquier referencia a «lo leonés». No es que no se promocione, es que se busca silenciar y acallar.

Diría que todo ello debería herir sensibilidades leonesas con independencia del pensamiento político de cada cual. Sin embargo tan sólo se escuchan los silencios. Uno intuye que puede ser consecuencia del temor a que el levantar la voz, en clave leonesa, pueda dificultar las aspiraciones políticas de algunos dirigentes.

Para terminar les quiero contar una anécdota. Se dice que cuando el ayuntamiento de Boñar votó la cuestión sobre la autonomía leonesa, alguien dijo que hasta el oso que había disecado en la sala del plenario tenía la mano levantada para votar favorablemente la moción en defensa de una autonomía leonesa. Seguro que los que aparecen en la película Cantábrico estarían de acuerdo con esa decisión.