sábado, 27 de octubre de 2018

León NO es castellana (Tampoco Zamora, ni Salamanca)

Por Lluis Llïonés

Estimados señores de RTVE:

A través de redes sociales, he tenido noticia de que desde su medio de comunicación se ha llamado a León "localidad castellana" y al Estadio "Reino de León" lo han llamado por su antiguo nombre "Antonio Amilibia" (con falta ortográfica incluida, pues se escribía con "V", y así aparecía escrito en la antigua rotulación del estadio).

Ni las ciudades y capitales de provincia de León, Zamora y Salamanca ni sus provincias son "castellanas". La actual comunidad autónoma de "Castilla y León" (con conjunción copulativa) queda formada por los restos de la región de "Castilla la Vieja" (tras la segregación de Logroño y Santander), y por la región del "Reino de León" formada por las tres provincias anteriormente aludidas. Por lo que tan erróneo es decir que Soria es leonesa como que León es castellana.

Si desean ampliar información sobre la formación de la comunidad autónoma de Castilla y León, les recomiendo la entretenida lectura del libro "Provincias, Regiones y Comunidades Autónomas. La formación del mapa político en España" del autor Jacobo García Álvarez, editado por la Cámara del Senado.

A la vista de lo expuesto mostrar mi malestar ante RTVE por este tipo de errores que se repiten más de lo deseable, y adherirme a la protesta que a continuación les enlazo de la que he tenido conocimiento a través de redes sociales, con el ruego de que no se vuelva a repetir dicho error en el futuro.

https://losrugidosdeleon.blogspot.com/2018/10/sorteo-de-la-copa-del-rey-octubre-de.html?spref=fb&fbclid=IwAR3Mm6jcttYSZ4o3DKakwnOzHGgioVdr2CA_inEo2RydJVUDzezldZdBCUc
Por Alicia Valmaseda Merino, Coordinadora y Portavoz de ComunidadLeonesa.ES Correo dirigido hoy, 22 de octubre de 2018 a las siguientes d...

Nota: se adjunta plantilla escolar en el que pueden comprobar el mapa que sirvió de base para la formación de las actuales comunidades autónomas, todo ello a efectos informativos y de que a quien le queden dudas tenga la oportunidad de practicar las tres provincias leonesas.


Saludos cordiales


lunes, 22 de octubre de 2018

Sorteo de la Copa del Rey - Octubre de 2018

Por Alicia Valmaseda Merino, Coordinadora y Portavoz de ComunidadLeonesa.ES

Correo dirigido hoy, 22 de octubre de 2018 a las siguientes direcciones de RTVE:

“Dirección de Comunicación de RTVE” rtve.dircom@rtve.es
“RTVE DEFENSOR DEL ESPECTADOR” defensor@rtve.es

Señor Defensor del Espectador:

Adjuntamos a continuación correo enviado a la Dirección Comercial de RTVE, rectificando una información transmitida en los pasados días por TVE, rectificación que agradeceremos se tome muy en serio ya que es realmente cansino que, pese a todos los correos dirigidos a Uds. en diversos momentos, sigan transmitiendo la misma información falsa y manipuladora.

Es inadmisible, en una supuesta democracia como la española, tanto ataque a la identidad y existencia de un pueblo como el leonés que, no lo olvidemos, existe y se encuentra representado en el segundo cuartel del escudo de España.

No conseguimos librarnos del estupor que nos produce que tanto la unidad como la existencia misma de España se vean constantemente atacados tanto desde medios de comunicación como desde partidos políticos que se dicen "constitucionales" al ningunear y ocultar la existencia del Reino/Región/País Leonés, renombrándolo como "castellano" algo que nunca fue, ni es, ni será.



From: Comunidad Leonesa.ES
Date: lun., 22 oct. 2018 a las 13:31
Subject: Información sobre partidos de la Copa del Rey
To: rtve.dircom@rtve.es

Buenas noches:

El pasado viernes, 19 de octubre, en la información facilitada por uds. sobre el sorteo de la Copa del Rey de Fútbol, y refiriéndose al emparejamiento entre la Cultural y Deportiva Leonesa y el Fútbol Club Barcelona, decían textualmente en su información, tal y como se puede leer en la foto adjunta:


"La eliminatoria comenzará en el estadio Antonio Amilibia de la localidad castellana".

Pues bien, parece imposible acumular más inexactitudes y falsedades en una sola frase:
  • El estadio Antonio Amilivia (con uve ya que así lo escribía D. Antonio y lo sigue escribiendo su familia) cambió su nombre el 5 de septiembre de 2008, es decir, hace más de 10 años y desde aquel momento, el nombre del estadio es "Reino de León".
  • La Cultural y Deportiva Leonesa no es el equipo de ninguna "localidad" y mucho menos aún "castellana". Hablamos del equipo de la CIUDAD de León que, como su nombre muy bien indica es una ciudad LEONESA.
  • Es bastante penoso que siendo TVE un medio de comunicación en el que, se supone, trabajan profesionales de la palabra, sigan sin enterarse que el nombre de la comunidad autónoma es "Castilla Y León" y que sólo con ver dicho nombre ya queda bastante claro que en la citada comunidad conviven dos realidades distintas, tal y como deja bien claro el preámbulo del Estatuto de Autonomía: Castilla Y León, por lo que llamar "castellano" a lo "leonés", además de ser una falsedad demuestra un desconocimiento verdaderamente preocupante no sólo de la geografía y la historia sino también, y eso es mucho más grave entre profesionales responsables, del correcto uso de la gramática española y de lo que son y representan las conjunciones copulativas.
Resulta muy cansado tener que estar repitiendo constantemente que "María Y José" no son lo mismo que "María José" y que tampoco puede significar por otra parte que "José" se convierta en "María".

Esperamos de su profesionalidad, una rectificación en buena y debida forma de cuanto antecede y que ésta sea la última vez que tengamos que reclamar rectificaciones por este motivo.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Ahora vienen

Por Álvaro Caballero, periodista (publicado en Diário de León el 14.10.2017)

Por si el descabello airado de los árboles no fuera suficiente para hacer que nos descolguemos cuesta abajo por el tobogán anímico del otoño, el INE nos encaja de nuevo la proyección de sus cifras de población para enfocar bien el futuro que se nos viene encima. Los expertos demográficos avanzan que en los próximos 15 años la provincia leonesa perderá 51.890 habitantes, resta y sigue, y que una cuarta parte de los vecinos superará los 70 años. No pinta bien, pero tampoco sorprende a nadie. Venimos de ver otros 50.000 que se fueron en la última década con el último autobús de los domingos por la tarde, mientras las administraciones públicas se empachaban a discursos de auto ensalzamiento sobre sus esfuerzos en favorecer el desarrollo de esta tierra y se escudaban, ante las quejas por los resultados, en la libertad de las empresas para instalarse donde quieren, con los aplausos de la patronal leonesa como eco.

La inercia tiene un nuevo capítulo con el cierre de Vestas. La muerte televisada en directo de la factoría, con la plantilla acampada a la puerta durante tres meses para mostrar lo que significa la dignidad de la lucha laboral, se ha convertido en un espectáculo lamentable con la pugna del Gobierno y la Junta por arrogarse el mérito de encontrar una empresa que ocupe el vacío de la multinacional eólica. La carrera de las dos ultimas semanas por venderse como salvadores, con anuncios y contra anuncios, vacíos y desconfiados, muestra la ruindad de los responsables políticos ante el drama de 362 familias que saben que a final de año no mirará nadie para ellas. Ahora resulta que abundan las empresas que quieren tomar el relevo en el polígono de Villadangos para hacer dinero y generar riqueza en esta tierra. Ahora sobran las industrias que ven atractivo el suelo industrial para promover su negocio, mientras en las minas recelan del enchufismo danés frente a la dejadez de su decapitación, no menos anunciada pero quizá no tan granhermaniana. Ahora la Junta tiene capacidad para mover empresas, después de años de vender que no podían hacerlo, mientras primaban la instalación en Valladolid y potenciaban sus infraestructuras para que aumentara su competitividad. Ahora, cuando repiten la misma estrategia al alentar el parque agroalimentario castellano y boicotear la plataforma logística de Torneros, los políticos pelean por situarse en el mejor sitio de la foto de cara a la campaña electoral que se avecina. Ahora... Ahora ya es mañana y no queda casi nadie.

martes, 16 de octubre de 2018

Nuevo dato sobre la decadencia de Zamora

Por  Eugenio-Jesús de Ávila, periodista, director de “El Día de Zamora”

Ignoraba el dato. Me lo contaron ayer. No crea que las lenguas de doble filo, sino su presidente: Justi Fernández: “Mercazamora tenía cerca de 40 puestos cuando se inauguró; ahora, solo once empresarios se ubican en esta instalación; por no haber, no hay ni cafetería”.

¡Qué esperamos los zamoranos que todavía no formamos parte del rebaño, que no vamos del redil al pasto, que no nos hemos dejado estabular, que nos apena, entristece y enoja la situación económica y social de Zamora y su provincia! ¿Vamos a seguir votando a los partidos que nos condujeron a esta ruina moral, ética, empresarial?

Me estoy hartando de ser la única pluma que, cotidianamente, sin miedo, porque creo que es mi deber, porque conozco el percal de los políticos, porque los he tratado durante décadas, porque me sé la historia de Zamora desde que se inició la Transición, critica al poder, a los partidos, a los empresarios vendidos al poder público, a los medios de comunicación, lacayos de las instituciones, a la sociedad zamorana apelelada, mortecina, apática; a los hombres y mujeres que, cuando propones proyectos, ideas, avances, responden con un “mua”, de ahí esa corriente ideológica que se define como muaismo, que, traducido, viene ser cobardía provinciana, debilidad mental, incapacidad intelectual, miedo antropológico. Siento escribirlo, pero me temo que “tenemos la ciudad que nos merecemos, porque la gran mayoría no ha hecho nada, ni mover un dedo para cambiar el status quo que padecemos desde hace décadas.

Se derrumba nuestra economía, se despuebla el campo, los jóvenes se marchan a la búsqueda del tiempo perdido y del trabajo que no encuentran aquí; los muertos vivos se mueren, los políticos pierden energías en discusiones bizantinas, nuestros senadores y diputados se hacen, cuando sea menester, con la pensión más lucrativa del Estado, “tragando” lo que ordena y manda el jefe de la formación correspondiente.

Para todos estos politicastros les vale más la obediencia al “caudillo” correspondiente, fuera Aznar, después Zapatero, más tarde Rajoy, ahora Sánchez, que el respeto al ciudadano. Náuseas. O cambiamos el actual estado de la cuestión política, con un nuevo sistema electoral que conceda al pueblo la elección de su representante, al que revocar sin no cumple, a rajatabla, con su programa, o profundizaremos en la sima que nos aleja del bienestar social.

¡Que palabra en voz alta escuchamos de nuestros políticos, en las Cortes de Castilla y León, Senado y Congreso de los Diputados, cuando el dinero, cantidades multimillonarias, que nos llegaba de Europa, en el Caso de Castilla y León, por ser declaradas como Objetivo 1, nuestra provincia, y otras hermanas, se quedaba en Valladolid, Burgos y Palencia!

Ese dinero venido del corazón del continente, de las naciones ricas, para reequilibrar regiones como las del viejo Reino de León y Castilla, se empleó para su antítesis: potenciar a las provincias más desarrolladas y sepultar a las más olvidadas, a las que los distintos regímenes, sobre todo el democrático, desde 1985, con la silente, pero brutal, reconversión agroganadera, depauperaron, empobrecieron, subvencionaron con el pan de hoy y hambre para mañana.

Como escribí hace un par de días, creo, el único futuro de nuestra Zamora pasa por las residencias de la tercera edad y las funerarias. Nuestra materia prima dejará de ser la de los extraordinarios productos del sector primario, para pasar a depender de ancianos y muertos.

¡Qué otro análisis realizar del actual estado de la cuestión con ese dato que le ofrecí al inicio de esta carta. Mercazamora solo tiene ya once puestos, ni tan si quiera una cafetería!

Hace falta coraje para evitar la ruina que nos acecha. Y necesitamos formaciones zamoranas que solo obedezcan al pueblo, que antepongan sus ideologías, tan solo una careta, a las necesidades de nuestra gente. ¿Utopía? No soy Tomás Moro. Solo un maduro periodista provinciano, uno más entre tanto mediocre que pulula por la ciudad del alma.

lunes, 15 de octubre de 2018

Zamora, la gran víctima de la comunidad autónoma de Castilla y ¿León?

Por Eugenio-Jesús de Ávila, periodista, director de "El Día de Zamora" (publicado el 12 de octubre de 2018)

Castilla y León: un oxímoron político, administrativo y geográfico

¿Qué es un engendro? Verbigracia: la Comunidad Autónoma de Castilla y León. El diccionario lo define como “obra mal concebida o mal hecha”. También podrían aplicarse otros calificativos, todos despectivos, pongamos, por ejemplo: cutre, ahistórica, hipócrita, absurda, irracional, ilógica.

Ya conoce el lector mi simpatía por el jacobinismo. No soy ni Robespierre, ni tan si quiera Saint Just, pero, de la Revolución Francesa, fallida por cierto, me quedo con la democracia y, ante todo, el centralismo. Pero, ya de puestos, como no hay más remedio que aguantar la bicoca de las autonomías, otro pesebre en el que abrevan miles de políticos mediocres desde casi el inicio de la democracia, que han ocasionado el descalabro económico de la nación, el hundimiento administrativo de España, ahí los casos catalán y vasco, tendré que “tragarme” eso del Estado de las Autonomías”. Bien.

Pero lo que no me pasa de la garganta, aunque ingiero medio litro de agua en ayunas, desde el primer día que se instituyó, se llama Comunidad Autónoma de Castilla y León. El engendro, el bodrio, el sinsentido que ello supuso tuvo su génesis hace décadas, desde que, desde Europa, empezaron a llegar miles de millones de pesetas para sacar del atraso económico, en el caso que nos incumbe, a provincias como la nuestra y también a las hermanas de León y Salamanca. Pero Lucas, nefasto político que todavía disfruta del chollo de esa cámara innecesaria, tanto como las autonomías, y sus gobiernos decidieron desviar las ayudas europeas para las provincias de Valladolid y Burgos, y el apéndice de aquella que es Palencia. Por aquí, y las otras castellanas pobres, casos de Segovia y Ávila, que viven del turismo de Madrid y algunas concesiones del Gobierno de Madrid, como la Academia de la Policía Nacional, en la ciudad de las murallas, y la despoblada Soria, donde son tan pocos, que el reparto siempre llega a todos los bolsillos, nos premiaron con la parte magra de los Fondos Europeos.

La gran verdad es que, pasadas décadas, gobernados por este sistema autonómico, por la Junta de Castilla y León, Zamora se ha despoblado –cada año, por unas razones u otras, perdemos 3.000 habitantes-, y, según el INE, en 15 años se reducirá en casi 30.000; se ha envejecido y empobrecido, mientras Pucela y la ciudad que primero traicionó a los comuneros, Burgos, y Palencia, han crecido por encima de sus posibilidades. Las ciudades de León y Salamanca también mantienen su nivel económico, merced, entre otras razones a sus universidades, sobre todo la capital charra, y cierta industria, en el caso de la hermana del norte, aunque sus provincias, como la de Zamora, se agoten, se licúen, se mueran, se encaminen hacia el desierto demográfico.

En León, que también cuenta con una subprovincia, la berciana, surgió un movimiento político, la UPL, pequeño burgués, que viene realizando su labor con diversa fortuna, que tampoco ha logrado grandes objetivos, y el PREPAL, otro movimiento más poético que administrativo, y Ciudadanos del Reino de León, más intelectual, racional y bizarro. Pero, en Zamora, parece que la Junta, con su caridad, ha hipnotizado a las masas. Partido Popular y PSOE, como no podría ser de otra forma, tan satisfechos, pues entre ambas formaciones poseen sus cuarteles de invierno en Valladolid y Burgos, y no les interesa un proyecto de secesión entre “su” Castilla y “nuestro” León, porque perderían electores en las dos grandes provincias antes citadas.

Por lo tanto, no esperamos nada, pero ni migajas, de los dos grandes partidos nacionales, ambos en declive, porque el “sanchismo”, la última degeneración del PSOE, cuanto más tiempo gobierne España, antes se debilitará hasta extremos zapateriles. Nuestras tres provincias deberían reflexionar sobre el particular, ir ya a por todas, aprovechando la tremenda quiebra política y ética del Estado, para exigir, con argumentos históricos, económicos y administrativos, la constitución de la Comunidad Autónoma del Reino de León, con capital en Zamora, equidistante de las ciudades de León y Salamanca. Después, los intelectuales del Derecho Administrativo ya reflexionarían sobre cuestiones esenciales para que ninguna de nuestra provincias, como ha sucedido con esa cosa de Valladolid, la Junta, perdiese pujanza en la nueva comunidad.

Aquí, en Zamora, nunca hemos sentido esta autonomía. Somos zamoranos, leoneses, si se tercia, y, ante todo, españoles, y más ahora, cuando las comunidades ricas, apoyadas por las izquierdas filibusteras y pequeñoburguesas, todo un oxímoron, ser de izquierdas y conceder más privilegios y prebendas a los poderosos, se encuentran en el camino hacia su independencia.

Zamora necesita, pues, una formación zamorana, que se vincule con otras idénticas en Salamanca y León. Todo lo que venga de los grandes partidos nacionales habrá que ponerlo en cuarentena. No nos fiemos de los que nos condenaron al ostracismo, de los que nos olvidaron y traicionaron. Ojo avizor. ¡Queremos ser libres para decidir sin la tutela del eje Valladolid-Burgos-Palencia! ¡Ni un solo voto para los partidos que aboguen por mantener esta comunidad descomunal en extensión, caótica en su administración, sin sentido en su génesis!

Castilla y León: un oxímoron administrativo, político y geográfico.

Postadata: Perdónenme los hermanos leoneses y charros, pero la provincia y ciudad más damnificada por esta comunidad autónoma se llama Zamora.