miércoles, 23 de febrero de 2011

Rabanal de Abajo (Amb un proleg...per fotre)

Por Julio A.R de "Noroeste Leonés" (http://lacianababia.blogspot.com)

Primera parte: Las ondinas del Alto Sil y otras fantasías

Energía
Embalse de las Rozas (Rabanal de Abajo) desde el Cuetu Farrapa.



Energía y frío.
Presa de Las Rozas


Sólo frío
La Ferviencia, al pie de la carretera, junto al muro del embalse de Las Rozas


Por los años 60, buena parte de Rabanal de Abajo quedó sumergida en un pantano.

La presa de Las Rozas es una de las dos obras hidráulicas siamesas descritas en algún documento con el donoso nombre de El Biembalse. La otra está en términos de Matalavilla y Valseco. Entre ambos vasos comunicantes hay un túnel, de doce kilómetros nada menos, que va por la margen izquierda del Sil, arramblando con cuantas regueras pilla de camino, y tuerce en las proximidades de Palacios para pasar bajo la montaña al valle de Salientes.



Las Ondinas (Palacios del Sil)

La central hidroeléctrica alimentada por el biembalse está entre Palacios y Corbón, en la hoz silvestre y nemorosa de Las Ondinas, un lugar solitario y extraño que ya llevaba ese nombre tan insinuante mucho antes, desde nadie sabe cuándo.


Las Ondinas (G. Bussière)

En la primavera de 1919 hubo que remover por aquí muchas peñas para tender la vía del ferrocarril. Pronto empezó a pasar regularmente el tren de La Minero, pero las ondinas no debieron de espantarse. Yo creo que, al contrario, con el tiempo les fue haciendo gracia replicar al chiflo de las locomotoras y vacilar con el crédulo pasaje del Correo.

Cuatro décadas después, lo del biembalse ya fue una cosa mucho más seria. Cuando empezaron las obras del túnel de El Cachafeiro y la perforación de galerías y cavernas, supongo que las náyades se alarmaron debido a las vibraciones, a la persistente turbidez del agua y también por las oscilaciones en el "pH", que ellas son muy sensibles a la acidez. Por fortuna aún estaban a tiempo de buscar otro acomodo donde seguir jugando a la natación sincronizada y permitiendo que algún afortunado escuchara sus voces melodiosas.

Estoy seguro de que las ninfas jamás abandonaron las cabeceras del Sil. Sospecho que, desde entonces, se divierten por la reguera de Urria, por el Cuvachín y demás arroyos del Abesedo y por la parte de Salientes, en el desfiladero de la Puente Blanca y en las revueltas de La Estelada. (Juraría que en Salientes yo las vi tejiendo hojas secas de muchos colores).



El Cuvachín es el río de los dos Rabanales



Salientes: La Estelada


El proyecto hidroeléctrico entre Rabanal de Abajo y Las Ondinas se ejecutó en los primeros años del desarrollismo, cuando los ministerios técnico-económicos fueron asumidos por los tecnócratas del Opus Dei. Ora et labora.

Creo que aquel gobierno ya no se obsesionaba, como los de antes, con extender el regadío por todo el secarral sino que pretendía la autosuficiencia energética para acabar con la autarquía, impulsar el desarrollo y acortar nuestro retraso eterno con Europa. La potencia de la vieja central térmica de Compostilla acababa de ser ampliada pero, además, el Régimen continuó exprimiendo las posibilidades energéticas del río Sil, haciendo más pantanos y, de paso, afianzando para el Generalísimo y Caudillo de España el título civil y plebeyo de Paco el Rana.



Embalse de Matalavilla

Ahora, en el XXI, lo de los pantanos parece que aquí, en el ángulo oscuro, ya se acabó. Apenas queda potencial hidráulico por aprovechar y, además, después de la hazaña de Riaño y de la rebelión de Omaña, se diría que la Administración no se atreve ni siquiera a autorizar las limpias, atildadas e inocentes minihidráulicas. Pero algunos profesionales de la política (1) (2) evitan esas minucias para atreverse con mucho más. Por ejemplo, los de la especie apostante y canora. Estos trabajan para la empresa -rentabilidad electoral a toda costa- y, sobre todo, para sí mismos. Son proclives a extraños maridajes, a meterse donde nadie los llama y a eludir todo aquello para lo que supuestamente fueron llamados. Por otra parte, los de la subespecie canora (3) son habilísimos para lograr que las cosas se perciban diferentes desde el momento en que se les cambia el nombre. Para eso necesitan tantos asesores, para que discurran expresiones líricas, cursis y estúpidas o para que las busquen por internet, en el Rincón del Vago.

Que si empleo verde.
Que si planeta sostenible.
Que si la tierra no es de nadie sino del viento.
Que si el río es de las ondinas, las náyades, las nereidas o las ninfas. (4)

En cuanto empiece la campaña electoral, veremos como vuelven a dar la tabarra con la Reserva de la Biosfera y a decir que los montes de Laciana y Babia son de Pan, el diosecillo de la flauta, los pastores y las cabras.

Ver
http://lacianababia.blogspot.com/2010/11/manda-guevos-con-dieresis.html

¿Y a qué viene todo esto? Ahora mismo nos lo explica un sabio de Rabanal.

Segunda parte: Rabanal de Abajo

Contaban que un paisano ya muy viejo, hijo de Rabanal de Abajo y casado en Rabanal de Arriba, solía advertir a sus herederos:

  • Si muero en Rabanal d'Arriba, habéis de enterrame en Rabanal d'Abaxu. Ya si muero en Rabanal d'Abaxu, l.leváisme a enterrare a Rabanal d'Arriba.
  • ¿Y eso por qué, abuelo?
  • ¡Por joder, home, por joder!
En aquest sentit, fotre pot ser un alleugeriment contra la desesperació. (5)

El caso es que los dos Rabanales, el de Arriba y el de Abajo, comparten iglesia y también el cementerio, que está a medio camino.



La iglesia de Santo Adriano es una de las más interesantes del valle de Laciana y su retablo debió de ser el mejor. La estructura, el armazón de cuerpos y calles, fue enviada a restaurar y no volvió. Afortunadamente sí regresaron las tallas.


La Circuncisión de Cristo
Para los no interesados en mitología cristiana recordemos que circuncidar consiste en cortar circularmente una porción del prepucio o piel móvil que cubre la punta del pitín. Es un rito habitual en la religión judaica y en otras y también una práctica médica.


Adoración de los pastores


Ofrenda de los Reyes Magos. (Oro, incienso, mirra y nada de carbón)


La Virgen con el Niño es Nuestra Señora del Otero y procede de la arruinada ermita cuyos vestigios aún pueden identificarse sobre el cerro próximo a la iglesia.


San Adriano, patrón. (De la cruz procesional)


Rabanal de Arriba y Rabanal de Abajo. A medio camino, el cementerio



Llamas y los Rabanales son pueblos de abesedo, de la umbría, donde las escarchas invernales no se funden facilmente




El nivel sube hasta casi alcanzar las viviendas



Cuando el nivel baja, emerge el puente viejo sobre el río Cuvachín






El cartelito azul, idéntico al que desde hace unos meses aparece colocado en el lugar más inapropiado de todas las fuentes monumentales en el Valle de Laciana, evidencia con qué facilidad se podría conseguir la elusión de responsabilidades en caso necesario.
El agua del abesedo sigue siendo el agua de las ondinas



Rabanal guarda uno de los escudos de armas más hermosos de Laciana y una de las orlas con mensaje más fanfarrón:
En la batalla de Clavijo -batalla cuya realidad los historiadores ponen más que en duda- bien se conoció mi espada.



Rabanal de Abajo y, a lo lejos, Villager de Laciana.



La presa de Las Rozas fotografiada desde los términos de Rabanal de Abajo.
Más allá, en la caída de El Miro, Villarino del Escobio. (Tendrá próximamente una entrada en este blog).


Notas:
(1) Profesional: persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación, pero también persona que practica una actividad, incluso delictiva, de la cual vive.
(2) A ver quien resuelve esta adivinanza: ¿Qué destacado político profesional tiene un apellido que podría servir para el conjunto de los de su especie?
(3) Lástima que cada individuo no se ocupe en aquello para lo que tiene verdadera capacidad e inclinación. Con estos de la especie canora ganaríamos cada año ese Festival de Eurovisión que tanto se nos resiste.
(4) El agua también es de los cetáceos que la Junta de Castilla y León acaba de incluir en el catálogo de especies regionales en peligro de extinción.
(5) Para los que hablan catalán en la intimidad.

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